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05 sep
Fondo Solidario y su falta de regulación

Fondo Solidario y su falta de regulación.

 

Como es de conocimiento de la comunidad, estos últimos tres años se ha efectuado una actividad denominada “Tallarinata Solidaria” y que todos sus recursos íntegramente generan un fondo económico de ayuda a y aporte solidario a integrantes de la comunidad. Esta iniciativa nace ante una serie de gastos que producen enfermedades catastróficas que afectan o podrían afectar a integrantes de nuestra comunidad.

 

El Ministerio de Salud enumera cada una de estas enfermedades catastróficas y las define como aquellas enfermedades devastadoras y que requieren apoyo médico constante, sin perjuicio que nuestra prioridad como comunidad es apoyar con recursos estos eventos de salud, pero más que eso es importante soslayar el carácter solidario (como acción primaria) que dichos fondos deben tener. Sin embargo no podría dejar de ser una de las prioridades técnicas y razonables las enfermedades o daños a la salud que el propio Ministerio define como tales.

 

La obligación, aunque dichos fondos fueran ilimitados, y el sano juicio así lo indica, que no es prioritario ni necesario y menos obligatorio que a dichos fondos se le imputen gastos que no incurran en esta dimensión de prioridad social y de salud que define el Ministerio. Lo relevante será siempre que en cualquier situación catastrófica exista la posibilidad de acudir a dichos fondos y que existe dicha disponibilidad y que asuma, en su modelo de asignación, que estas situaciones son de carácter urgente y no opere como un fondo concursable de proyectos, pues la salud no puede esperar ni las enfermedades tienen fechas de postulación a quien va atacar.

 

Lamentablemente hasta el día de hoy dichos fondos no poseen un reglamento, modelo focalización o prioridades que los regule y transparente adecuadamente su asignación y uso, de tal manera que no incurra por ejemplo en ayudas solidarias de enfermedades que no estén categorizadas como catastróficas (lo que sería irregular), o que en su defecto no defina y priorice que dicho fondo irá primero en ayuda alumnos afectados y luego a sus padres como únicos sujetos beneficiarios. Pues para nuestro caso esta no es un carrera para dejar sin dinero dicho fondo solidario.

 

Para el caso de los alumnos directamente afectados, la dimensión social, y naturaleza de creación del fondo, implica que deben ser los primeros beneficiarios así como en el monto del aporte que deben recibir y no tener que esperar la burocracia en la que está incurriendo el Centro de Padres actualmente, aunque uno de los afectados sea uno de sus integrantes. La solidaridad debe ser tan regulada como oportuna, efectiva y menos contumaz.

 

Es urgente contar con un modelo de focalización y asignación de dichos recursos para que esta solidaridad sea oportuna, no incurra en la burocracia desmedida de sus albaceas, en enfermedades que no tengan dicha categorización, o en beneficiarios que se alejan del objetivo inicial de su creación y mantención.

 

M. Cancino Velásquez
Papá

Comentarios (1)
Escrito por: Sergio Pizarro / 08-09-2017
FONDO SOLIDARIO Quisiera aportar antecedentes que permitan formarse una opinión tanto de la historia de este, como de su forma de funcionamiento y el conducto regular, en torno a la disposición o asignación de recursos del Fondo Solidario. El 2014 nace a iniciativa de este directorio el reemplazar la fiesta de los 80 por la actividad “Tallarinata Solidaria”, que tenía por finalidad crear el “Fondo Solidario” y que coyunturalmente coincidió con la noticia de la grave enfermedad que padecía Felipe Donoso alumno de 4º medio. También es de público conocimiento, que en la misma asamblea también se aprobó un aporte adicional proveniente de fondos del CCPP a la Familia de Felipe. En dicha asamblea, se estableció también que las quinas serían el principal canal de difusión de esta iniciativa con sus cursos reforzados por correos de difusión y publicación en la Pagina Web del CCPP y el colegio. Por otro lado, se acordó que la evaluación de casos sería a partir de la conformación de una comisión (no permanente) de tres miembros de quina voluntarios, más la participación del Director de Familia Pastoral y Acción Social del Directorio del CCPP y la Asistente Social del Colegio. Las Familias una vez que toman contacto solicitando la ayuda, se les indica que deben traer los antecedentes médicos que respalden la situación y un informe de deudas mediante las certificaciones correspondientes. Todo es sistematizado en un instrumento que consigna la siguiente información: Nombre del Paciente; Curso; Diagnóstico; Alumno; Parentesco; Descripción de la Enfermedad; Gastos; Situación de Ingresos; Necesidad de Apoyo; Condiciones Sociales; Condición del Paciente. Todos los antecedentes, son evaluados en su merito y dada la gravedad y condiciones de cada familia, finalmente en función de los antecedentes acreditados tenidos a la vista y considerando el monto del fondo, la comisión resuelve el monto del aporte que se hará a cada familia. Hemos concurrido en ayuda de varias Familias desde que se creó el fondo, se han entregado recursos de entre 9 a 10.5 millones. Claramente un problema de 10, 20 millones y más en algunos casos, no lo resuelve el aporte que, en promedio, han sido de $ 600.000 por familia, información que es auditada por la comisión revisora de cuentas y disponible en los balances del CCPP. Nunca ha sido el afán de esta iniciativa, generar expectativas que no son, por lo mismo la asamblea aprobó esta iniciativa como una forma de colaborar paliativamente en algo económico, en aquellos casos que producto de circunstancias de salud se genere en la familia condiciones económicas adversas.